Cambiar el calendario no es mudar la piel

La sensación de empezar un calendario nuevo te empuje a inaugurar una imaginaria libreta nueva, donde ponerte a escribir propósitos sin saber en qué momento volverás a tacharlos porque acabas reconociendo que no tenías tanta fuerza de voluntad como pensabas, realmente no sé a cuento de qué viene. Sí, todos queremos ser mejores (¿no?), pero no porque se trate de un año nuevo debería ser más fácil.

Un año son 365 días. A no ser que te hayas perdido el de hoy durmiendo o de resaca. Descuenta las horas extra de sueño que te costarán todas esas fiestas (y esas copas a traición), y sigue descontando el tiempo que invertirás durmiendo (nos quedamos, siendo optimistas, en 240 días). Quítale ahora las horas en las que estarás afeitándote/depilándote, duchándote, o acabando de peinarte en el espejo. Estamos por 220 días. O el tiempo que estarás haciendo cola en el supermercado o en cualquier tienda, o desplazándote hacia tu lugar de trabajo o estudio, esperando para subir en cualquier transporte público o podrido en un atasco. 180. Ya estamos en medio año. Así que intenta aprovecharlo para conseguir lo que quieres, y déjate de medias tintas, de lo políticamente correcto y de preocuparte de las cosas que sólo dependen de ti.

Propósito #1. Dedicar el tiempo exclusivamente a aquello que me reporta algún tipo de satisfacción.

Canción del día: Ash‘Burn, baby, burn’.

Etiquetado , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: